¿Qué pasa si te equivocas al hacer una transferencia?
Imagina que haces una transferencia urgente, todo parece correcto… pero un pequeño error en el IBAN hace que el dinero acabe en una cuenta equivocada. Este tipo de equivocación al transferir dinero puede resultar en situaciones complicadas.
¿Se puede recuperar cuando hay una equivocación al transferir dinero? ¿El banco tiene la culpa? ¿Qué dice la ley?
Hoy te contamos un caso real que llegó hasta el Tribunal Supremo y nos deja una lección que todos deberíamos tener presente.
El caso de Manuel: 130.000 € a la cuenta equivocada
Manuel es empresario. El 30 de octubre de 2017, su contable, Lucía, realiza una transferencia desde su cuenta en Bankinter por 130.000 euros a un proveedor habitual.
Todo parece en orden: nombre, concepto, importe…
Pero se equivocan al copiar el IBAN. En lugar de enviarlo a su proveedor, el dinero va a otra empresa, completamente ajena.
Al darse cuenta al día siguiente, Manuel avisa urgentemente al banco.
Bankinter contacta con el banco receptor, Banco Sabadell. Pero era 1 de noviembre, festivo. Sabadell no pudo actuar hasta el día 2.
Y ya era tarde:
👉 La empresa que recibió el dinero lo retiró inmediatamente.
👉 No devolvió llamadas ni respondió correos.
👉 Nunca lo devolvió.
¿Y quién es responsable?
Manuel demanda a Bankinter, alegando que no actuaron con suficiente rapidez para recuperar el dinero.
Pero el Juzgado de Primera Instancia, la Audiencia Provincial y el Tribunal Supremo lo tuvieron claro:
❌ No fue culpa del banco.
✅ La responsabilidad fue de quien ordenó la transferencia.
¿Por qué?
Porque en Derecho Bancario, la orden de transferencia es responsabilidad del cliente.
Lo que realmente importa es el IBAN, no el nombre del destinatario. Equivocarse al transferir dinero, especialmente en el IBAN, recae sobre el cliente.
Los bancos no tienen la obligación de comprobar si el titular del IBAN coincide con el nombre que tú has escrito. Ellos ejecutan la orden tal y como la introduces.
Fundamento legal: ¿qué dice el derecho?
Este caso gira en torno a la responsabilidad por error en la orden de pago:
- Cuando el cliente da una orden de transferencia, responde de los datos que introduce.
- El banco cumple su función si ejecuta la orden conforme a lo solicitado.
- Solo sería responsable si ejecutara mal la orden (por ejemplo, cambiar el importe, duplicarla…).
En este caso, no hubo error bancario:
👉 El banco hizo justo lo que se le pidió.
👉 La transferencia salió con el IBAN proporcionado, aunque fuera erróneo.
¿Qué podemos aprender?
📌 Revisa siempre el IBAN antes de confirmar una transferencia.
📌 No te fíes del nombre del destinatario: el banco no lo usa para validar la operación.
📌 Si trabajas con grandes importes o tienes personal que realiza pagos, establece un protocolo de revisión en doble paso.
📌 No esperes que el banco bloquee o devuelva automáticamente el dinero si te equivocas.📌 Una equivocación al transferir dinero puede tener consecuencias serias.
Conclusión
Una transferencia errónea puede costarte mucho más que un susto. La ley es clara: la responsabilidad del error recae sobre quien da la orden, no sobre el banco que la ejecuta.
Y si el dinero llega a una cuenta desconocida y no es devuelto… puede perderse para siempre.