Qué ocurre si una obra mal hecha pone en riesgo la seguridad de un colegio

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Una obra mal hecha puso en riesgo a cientos de niños: así conseguimos que un colegio no pagara las consecuencias.

Cuando los responsables de un colegio acudieron a nuestro despacho, el miedo no era económico. Era mucho peor.

Cada mañana, cientos de niños cruzaban las puertas de un edificio que podía no ser seguro.

Todo había empezado como empiezan muchas veces estos problemas: pequeñas grietas, desperfectos aparentemente sin importancia y comentarios tranquilizadores de que «no era para tanto». Pero los informes técnicos comenzaron a alertar de algo mucho más serio: existía riesgo de desprendimiento de algunos elementos situados en la parte superior del edificio.

El Ayuntamiento actuó con rapidez. Ordenó vallar determinadas zonas y ejecutar obras urgentes para evitar daños mayores.

El colegio tuvo que tomar una decisión difícil: pagar de su bolsillo las reparaciones para proteger a alumnos y profesores o esperar y asumir un riesgo inaceptable.

Eligieron proteger a las personas.

Pero después nos hicieron una pregunta muy sencilla:

«¿Por qué tenemos que pagar nosotros las consecuencias de una obra mal hecha?»

Analizamos informes, certificaciones, órdenes municipales y facturas. Defendimos que nuestros clientes no debían conformarse con un simple parche provisional. Si la obra original estaba defectuosamente ejecutada, tenían derecho a que el edificio quedara como debió entregarse desde el principio.

Y así fue.

El Tribunal Supremo confirmó que podían reclamar tanto el coste de las obras urgentes realizadas como el importe necesario para devolver el edificio a su estado original.

Porque cuando la seguridad está en juego, la ley no obliga a conformarse con soluciones a medias.

Tanto si tu centro educativo, comunidad o inmueble presenta defectos constructivos como si ya has tenido que asumir reparaciones urgentes, este tipo de casos exige actuar con rapidez y con una estrategia jurídica clara.

En Morín Hernández Abogados, despacho de abogados en Santa Cruz de Tenerife, analizamos informes técnicos, responsabilidades y costes para evitar que asumas consecuencias que no te corresponden y reclamar lo necesario con garantías.

Porque cuando una obra mal hecha afecta a la seguridad o al patrimonio, cada decisión cuenta.

Puedes ponerte en contacto con nosotros en el 922 202 971 | 611 33 38 07 o, si lo prefieres, a través del correo electrónico morinhernandezabogados@gmail.com

¿Qué puedo hacer si detecto defectos en una obra ya terminada?

Lo primero es documentar los daños y solicitar un informe técnico. Después conviene analizar jurídicamente si existe responsabilidad de la constructora, arquitecto, promotor u otros intervinientes.

¿Puedo reclamar si he pagado reparaciones urgentes por seguridad?

Sí, siempre que pueda acreditarse la necesidad de esas obras y su relación con defectos de la construcción. Guardar facturas, informes y comunicaciones es clave.

¿Hay que esperar a que el daño sea grave para reclamar?

 No. Esperar puede aumentar el riesgo, el coste y dificultar la prueba. Ante grietas, desprendimientos o informes preocupantes, lo recomendable es consultar cuanto antes.

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