Que un heredero no quiera vender una vivienda no significa que los demás tengan que permanecer indefinidamente en una herencia sin repartir. No puedes obligarle a aceptar tu comprador o tu precio, pero tampoco puede bloquear para siempre la partición.
Empieza por valorar la vivienda y hacer una propuesta escrita
Revisa el testamento y solicita una valoración de la casa. A partir de ahí pueden plantearse soluciones como que uno de los herederos se quede con la vivienda compensando económicamente a los demás o que se venda de común acuerdo.
Por ejemplo, Marta y Elena quieren vender la vivienda familiar. Luis quiere conservarla, pero no puede pagarles su parte. Las hermanas proponen que él se la adjudique abonándoles su participación o que la vendan entre los tres. Si Luis rechaza ambas opciones, esa negativa no cierra el camino para repartir.
¿Qué ocurre si no hay acuerdo?
Conviene comprobar si el testamento nombró a una persona encargada de realizar la partición. Además, en determinados casos quienes representen al menos el 50 % de la herencia pueden solicitar el nombramiento de un contador-partidor ante notario o letrado de la Administración de Justicia.
También existe la vía judicial para impulsar el reparto cuando no ha sido posible alcanzar un acuerdo.
¿Puede terminar la vivienda en subasta?
Si la casa no puede dividirse de forma útil y no existe una adjudicación viable, puede llegar a solicitarse su venta en subasta pública y el reparto del precio.
Esto no significa que la subasta sea siempre la solución. Si la herencia contiene otros bienes, puede ser posible formar lotes que eviten vender esa vivienda. El análisis debe hacerse sobre el conjunto de la herencia.
¿Tienes una herencia sin repartir?
En Morín Hernández Abogados estudiamos situaciones de bloqueo entre herederos y valoramos las distintas vías para avanzar en la partición.
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