¿Cómo empieza a contar el plazo tras un despido improcedente? El reloj legal que muchos ignoran

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Imagina que te despiden sin explicación. Recurres, acudes a juicio… y ganas. Un juez declara tu despido improcedente.

Piensas que has ganado y que puedes respirar tranquilo, pero cuidado, porque el reloj sigue corriendo.

Un reloj silencioso, de diez días, que puede cambiarlo todo.

Esto le pasó a Marta, de 44 años, administrativa en una empresa desde hacía más de quince años.

La despidieron sin causa.

Ella recurrió y ganó.

El Juzgado de lo Social declaró el despido improcedente y condenó a la empresa a readmitir o indemnizar.

Pero la empresa cometió un error muy común: pensó que no tenía que hacer nada hasta que la sentencia fuera firme.

Y esperó.

Esperó mientras el reloj legal seguía corriendo.

Cuando se declara un despido improcedente, la empresa tiene dos opciones:

– Readmitir al trabajador

– Pagar una indemnización

Y si decide readmitir, o incluso si guarda silencio, porque el silencio se entiende como readmisión, la ley le da un plazo de diez días para comunicar al trabajador la fecha concreta de reincorporación.

Ese plazo no empieza cuando la sentencia es firme.

Empieza desde el día en que se notifica la sentencia del juzgado de primera instancia.

Así lo ha dejado claro el Tribunal Supremo en una sentencia que unifica doctrina:

“El plazo de diez días para comunicar la readmisión tras un despido improcedente comienza a contar desde la notificación de la sentencia de instancia, aunque la misma no sea firme.”

Si la empresa comunica la readmisión después de esos diez días, aunque el trabajador llegue a reincorporarse, esa readmisión se considera irregular.

Y la consecuencia es que la relación laboral se extingue y la empresa debe pagar una indemnización sustitutoria y los salarios pendientes.

En el caso de Marta, el juzgado de lo Social entendió que la empresa había comunicado la readmisión fuera del plazo legal.

Resultado: la empresa fue condenada a pagar más de 51.000 euros en indemnización, además de los salarios pendientes.

Por eso, si te despiden, o si eres empresario, conviene mirar siempre la fecha de notificación de la sentencia de instancia.

Porque desde ese momento, el reloj empieza a contar.

¿Cuándo empieza el plazo de 10 días?

Desde la notificación de la sentencia de instancia, no cuando es firme.

¿Qué pasa si la empresa no dice nada?

Se entiende que opta por la readmisión.

¿Y si comunica tarde la readmisión?

Se considera irregular y debe indemnizar.

¿Es importante la fecha de notificación?

Sí, es el punto clave de todo el proceso.

Si te encuentras en una situación similar y necesitas estudiar tu caso, en Morín Hernández Abogados podemos ayudarte desde nuestro despacho en Santa Cruz de Tenerife. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el 922 202 971 o, si lo prefieres, a través del correo electrónico morinhernandezabogados@gmail.com

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