Una caída “sin importancia” que terminó en una indemnización de casi 100.000 euros
Hay accidentes que muchas personas asumen como simple mala suerte.
- – Una caída en un bar.
– Un tropiezo en una terraza.
– Un golpe que, en ese momento, parece algo puntual.
Pero el problema empieza cuando aparecen las lesiones, las limitaciones y las secuelas.
Y ahí es donde surge una pregunta clave:
¿Realmente fue un accidente inevitable o alguien debía haber evitado ese riesgo?
Eso es exactamente lo que ocurrió en este caso ganado recientemente por nuestro despacho.
Todo empezó con una tarde normal en una cafetería
Nuestra clienta estaba sentada en la terraza de una cafetería en San Bartolomé de Tirajana.
- – Había consumido.
– Estaba tranquila.
– Nada hacía pensar que unos segundos después acabaría en el suelo con lesiones importantes.
Al levantarse de la silla, su pie impactó con un pie metálico de sombrilla que estaba colocado justo debajo de la mesa.
El problema no era solo la existencia de esa base.
El problema era cómo estaba colocada:
- – Sin sombrilla instalada.
- – Del mismo color que el suelo.
- – En una zona de paso natural.
- – Justo donde cualquier cliente apoyaría el pie al levantarse.
El resultado fue una caída brusca e inevitable.
Y a partir de ahí comenzaron las pruebas médicas, el dolor, las limitaciones y las secuelas.
El error que muchas personas cometen tras una caída
Cuando ocurre un accidente así, mucha gente piensa:
“Bueno, ha sido mala suerte.”
Y precisamente ahí está el gran error.
Porque los locales abiertos al público tienen la obligación de mantener espacios razonablemente seguros para sus clientes.
No se trata de eliminar cualquier riesgo imaginable.
Pero sí de evitar peligros innecesarios y perfectamente previsibles.
Y colocar un soporte metálico pesado, poco visible y sin señalización en una zona de paso no entra dentro de lo razonable.
La aseguradora rechazó pagar la indemnización
Con el informe pericial médico correspondiente, se reclamó la indemnización por las lesiones y secuelas sufridas.
La respuesta de la compañía aseguradora fue la habitual en muchos casos:
- – Negar responsabilidad.
– Minimizar el accidente.
– Cuestionar las lesiones.
– Intentar trasladar la culpa a la víctima.
Por eso fue necesario presentar demanda judicial.
La primera sentencia fue desfavorable
Y aquí ocurre algo importante que muchas personas desconocen:
Tener razón no siempre significa ganar en primera instancia.
El Juzgado desestimó la demanda.
Además, impuso costas.
Para cualquier persona lesionada, eso supone un golpe muy duro:
físico, económico y emocional.
Es el momento en el que muchas personas abandonan.
Piensan que ya no merece la pena seguir luchando.
Pero no todos los procedimientos terminan en la primera sentencia.
La Audiencia Provincial cambió completamente el caso
Se presentó recurso ante la Audiencia Provincial de Las Palmas.
Y el enfoque del Tribunal fue muy distinto.
La Audiencia analizó cuestiones esenciales:
- – ¿Era visible realmente el pie de sombrilla?
- – ¿Era adecuada su colocación?
- – ¿Podía una persona normal detectar ese riesgo al levantarse?
- – ¿Era un peligro evitable por parte del establecimiento?
La respuesta fue clara.
La Audiencia Provincial entendió que sí existía un riesgo objetivo y evitable.
Y que el local debía responder por las consecuencias del accidente.
La aseguradora fue condenada a pagar cerca de 100.000 euros
La sentencia revocó completamente la resolución anterior.
La compañía aseguradora fue condenada a pagar:
- – 65.000 euros por lesiones y secuelas.
- – Más los intereses legales correspondientes.
La cuantía total terminó acercándose a los 100.000 euros.
Y esto demuestra algo muy importante:
Una negativa de la aseguradora no significa que no tengas derecho a reclamar.
Y perder en primera instancia tampoco significa que el caso esté perdido.
Lo importante de este caso no es solo la indemnización
Lo verdaderamente importante es el mensaje que deja este procedimiento.
Porque este tipo de situaciones le pueden ocurrir a cualquiera.
Y muchas veces las personas lesionadas:
- – No saben que pueden reclamar.
- – Piensan que nadie responderá.
- – O abandonan tras la primera negativa de la aseguradora.
Sin embargo, detrás de una “simple caída” puede haber lesiones graves, secuelas permanentes y consecuencias económicas importantes.
Por eso cada detalle importa:
– cómo ocurrió el accidente,
– qué pruebas existen,
– cómo se plantea la reclamación
– y qué estrategia jurídica se sigue desde el principio.
Tanto si te encuentras en una situación similar como si has sufrido una caída en un establecimiento y no sabes si puedes reclamar, este tipo de casos exige un análisis jurídico riguroso desde el primer momento.
En Morín Hernández Abogados, despacho de abogados en Santa Cruz de Tenerife, estudiamos cada caso en detalle para determinar si existió una negligencia, valorar correctamente las lesiones y plantear la estrategia más adecuada frente a aseguradoras y responsables.
Porque en asuntos como este, una mala decisión o renunciar demasiado pronto puede tener consecuencias económicas importantes.
Puedes ponerte en contacto con nosotros en el 922 202 971 | 611 33 38 07 o, si lo prefieres, a través del correo electrónico morinhernandezabogados@gmail.com
PREGUNTAS FRECUENTES:
¿Puedo reclamar si me caigo en la terraza de un bar o restaurante?
Sí, siempre que exista un riesgo evitable o una falta de seguridad que haya provocado el accidente.
¿Qué pasa si la aseguradora rechaza pagar?
Que rechacen inicialmente la reclamación no significa que no tengas derecho a indemnización. Muchos casos terminan resolviéndose judicialmente.
¿Y si he perdido en primera instancia?
Una sentencia desfavorable no siempre es definitiva. En determinados casos puede recurrirse y obtener un resultado completamente distinto.
¿Qué pruebas son importantes tras una caída?
Fotografías del lugar, testigos, informes médicos y cualquier elemento que permita acreditar cómo ocurrió el accidente.
¿Las lesiones leves también pueden reclamarse?
Sí. Incluso lesiones aparentemente menores pueden generar secuelas, gastos o limitaciones que deben valorarse correctamente.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar una indemnización?
Depende de cada caso concreto y del tipo de responsabilidad, por eso es importante consultar cuanto antes con un abogado.